Metabolismo basal — cuatro ecuaciones sobre el mismo cuerpo, y hasta 300 kcal de diferencia
El metabolismo basal es la energía que consume el organismo en reposo completo para mantenerse funcionando. Se puede medir con calorimetría indirecta, y casi nadie lo hace. Lo que usan todas las calculadoras son ecuaciones de regresión ajustadas sobre poblaciones, con un error individual que en muchos casos supera el diez por ciento.
Ninguno de estos números es un objetivo. El metabolismo basal es un dato descriptivo: sirve para entender el orden de magnitud del gasto en reposo, no para fijar una cifra que haya que alcanzar ni para calcular restricciones.
Tus datos
El porcentaje de grasa es opcional, pero desbloquea las dos ecuaciones que suelen ajustar mejor en personas entrenadas.
Resultado
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| Ecuación | Año | Estimación | Para quién ajusta mejor |
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Qué incluye y qué no
El metabolismo basal es el gasto en condiciones muy concretas: en ayunas, en reposo completo, despierto, sin estrés y a temperatura neutra. Cubre lo que cuesta mantener la respiración, la circulación, la temperatura corporal, la función renal y hepática y la actividad cerebral.
No incluye la digestión, ni el movimiento, ni la termorregulación en frío o calor. Por eso una persona puede tener un basal de 1.600 kcal y un gasto total muy superior.
Existe un concepto vecino, el gasto energético en reposo, que se mide en condiciones algo menos estrictas y suele salir un pequeño porcentaje por encima. Muchas fuentes los usan como sinónimos, y en la práctica esa diferencia queda dentro del margen de error de cualquier ecuación.
Las cuatro ecuaciones
Harris-Benedict revisada
La original se publicó en 1919 y se revisó en 1984. Es la más antigua y la más citada, y tiende a sobrestimar en población actual, en parte porque la muestra original difería bastante de la población de hoy en composición corporal.
Mifflin-St Jeor
Publicada en 1990, se ajustó sobre una muestra más representativa. Es la que recomiendan la mayoría de las revisiones para población general, y la que suele quedar más cerca de la medición por calorimetría.
Katch-McArdle
Parte de la masa libre de grasa en lugar del peso total. Esa es su ventaja conceptual: el tejido magro es metabólicamente activo y la grasa mucho menos, así que dos personas del mismo peso con composiciones distintas tienen basales distintos. Su límite es que necesita una estimación de grasa corporal, que arrastra su propio error.
Cunningham
También basada en masa libre de grasa, con coeficientes distintos. Se ajustó sobre población deportista y tiende a dar valores algo superiores a Katch-McArdle.
Por qué el error individual es tan grande
Aunque una ecuación acierte en promedio sobre miles de personas, en un individuo concreto puede desviarse bastante. Las razones están bien descritas:
- Composición corporal. El músculo, el hígado, el riñón y el cerebro consumen mucho más por kilo que el tejido adiposo. Dos cuerpos de igual peso pueden diferir bastante.
- Genética. Existe variabilidad individual documentada en el gasto en reposo que ninguna variable antropométrica captura.
- Función tiroidea. Influye de forma directa sobre el metabolismo y no aparece en ninguna ecuación.
- Historial de peso. Tras una pérdida importante de peso se ha descrito un gasto en reposo inferior al que corresponde por las nuevas medidas.
- Edad. El descenso con los años no es tan lineal como sugieren las fórmulas: los trabajos recientes describen una meseta larga en la edad adulta.
La consecuencia práctica es que el resultado debe leerse como un rango, no como una cifra. Y que si vas a usarlo para algo importante, la calorimetría indirecta existe y la realizan bastantes servicios de nutrición clínica.
Sobre el «metabolismo lento»
Es una explicación muy extendida y merece un matiz. La variabilidad real entre personas de composición corporal similar existe pero es más pequeña de lo que se suele suponer: se mueve en un rango de un porcentaje moderado, no del doble.
Lo que sí se ha descrito de forma consistente es que la estimación de lo que se come es imprecisa, y con un sesgo sistemático a la baja en los registros dietéticos. Esa imprecisión suele ser mayor que la diferencia metabólica entre dos personas.
Nada de esto significa que las diferencias individuales no existan. Significa que atribuir a la tasa metabólica una diferencia de varios cientos de calorías es poco probable, y que una función tiroidea alterada, que sí puede producir cambios relevantes, es algo que se comprueba con un análisis y no con una calculadora.
Lo que esta página no hace
- No calcula tu gasto total. Para eso está la página de calorías diarias, que añade el factor de actividad.
- No propone ningún déficit ni objetivo calórico de ningún tipo.
- No diagnostica un metabolismo lento ni rápido. Si sospechas una alteración tiroidea, eso se comprueba con un análisis.
- No mide nada. Todas las ecuaciones son estimaciones de regresión sobre poblaciones.
- No se aplica en menores de 16 años, embarazo ni lactancia, donde las necesidades siguen otras referencias.
Si el peso, la comida o la forma de tu cuerpo ocupan en tu vida un espacio que te pesa, hablarlo vale más que cualquier cálculo. Tu médico de familia es el primer paso y puede derivarte a los recursos especializados de tu comunidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál de las cuatro ecuaciones debo usar?
Para población general, Mifflin-St Jeor es la que recomiendan la mayoría de las revisiones por quedar más cerca de la medición directa. Si conoces tu porcentaje de grasa con una estimación decente y tienes bastante masa muscular, Katch-McArdle suele ajustar mejor, porque parte del tejido metabólicamente activo en lugar del peso total. Lo que no aporta nada es ir cambiando de ecuación: elige una y úsala siempre para que tus cálculos sean comparables entre sí.
Harris-Benedict me da 200 kcal más que Mifflin, ¿por qué?
Porque la muestra sobre la que se ajustó la original difería bastante de la población actual, y la ecuación tiende a sobrestimar incluso en su versión revisada. Mifflin-St Jeor se desarrolló décadas después con una muestra más representativa y precisamente con el objetivo de corregir ese sesgo. La diferencia que ves entre las dos es sistemática, no aleatoria: aparece en casi todo el mundo y va siempre en la misma dirección.
¿El metabolismo basal baja al perder peso?
Baja, y por dos vías distintas. Una es aritmética: un cuerpo más pequeño consume menos, y las ecuaciones lo recogen. La otra está documentada y no la recoge ninguna fórmula: tras una pérdida importante se ha descrito un gasto en reposo por debajo del que correspondería a las nuevas medidas. La magnitud de ese ajuste y cuánto persiste en el tiempo siguen siendo objeto de discusión, así que conviene no dar por buena ninguna cifra concreta al respecto.
Tengo hipotiroidismo, ¿estas ecuaciones valen para mí?
Con más incertidumbre de lo habitual. La función tiroidea influye directamente sobre el gasto en reposo y ninguna de las cuatro ecuaciones la incluye como variable, así que en un hipotiroidismo no controlado la estimación puede quedarse por encima de lo real. Con la función tiroidea bien ajustada por tratamiento, la desviación tiende a ser mucho menor. En cualquier caso es una situación en la que la valoración de tu médico aporta bastante más que un cálculo.
¿Puedo aumentar mi metabolismo basal?
Se puede modificar poco y sobre todo por una vía: aumentar la masa muscular, que es tejido metabólicamente más activo que la grasa. Aun así el efecto es modesto, porque un kilo de músculo consume del orden de unas pocas calorías al día en reposo, no las cifras que se suelen citar. Lo que sí cambia de forma apreciable el gasto total no es el basal sino la actividad física, que puede suponer una fracción mucho mayor del día.
Para leer junto a esta página
Las ecuaciones basadas en masa libre de grasa necesitan un porcentaje de grasa, y esa página lo estima.
Fuente y método
- Harris-Benedict revisada (Roza y Shizgal, 1984)
- Hombres: 88,362 + 13,397×peso + 4,799×altura − 5,677×edad · Mujeres: 447,593 + 9,247×peso + 3,098×altura − 4,330×edad
- Mifflin-St Jeor (1990)
- Hombres: 10×peso + 6,25×altura − 5×edad + 5 · Mujeres: la misma expresión − 161
- Katch-McArdle
- 370 + 21,6 × masa libre de grasa (kg)
- Cunningham
- 500 + 22 × masa libre de grasa (kg)
- Precisión
- Mifflin-St Jeor es la más recomendada para población general; el error individual puede superar el 10 % en cualquiera de ellas
- Límites
- No aplicable en menores de 16 años, embarazo ni lactancia; no incorpora función tiroidea ni historial de peso
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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