Altura adulta prevista — el intervalo mide diecisiete centímetros
La talla diana estima cuánto medirá un niño de adulto a partir de la altura de sus padres. Es una herramienta real, usada en pediatría. Pero su resultado no es un número: es un intervalo de unos diecisiete centímetros, porque la altura de los padres explica solo una parte de la variación. Las calculadoras que devuelven «medirá 1,78» están tirando la mitad de la respuesta.
Esto no predice la altura de un niño concreto. Estima el centro del rango en el que la genética familiar sitúa su talla adulta. Dentro de ese rango influyen la nutrición, la salud durante el crecimiento, el momento de la pubertad y una parte considerable de azar. En pediatría el valor se usa para comparar con la curva de crecimiento real, no para anunciar un resultado.
Altura de los padres
Alturas de adulto, medidas y no recordadas si es posible: la gente tiende a redondear la propia estatura al alza.
Resultado
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Cómo funciona la fórmula
El método, descrito por Tanner, parte de una idea simple: la talla de un hijo tiende a acercarse al promedio de la de sus padres, corregido por la diferencia media de estatura entre sexos.
Para un niño se suman las alturas de ambos padres, se añaden 13 centímetros y se divide entre dos. Para una niña se restan esos 13 centímetros en lugar de sumarlos. Esos 13 cm son la diferencia media aproximada de talla adulta entre hombres y mujeres.
El resultado es la talla diana: el centro del rango que la genética familiar sugiere. Y a ese centro le corresponde un intervalo de aproximadamente ±8,5 cm, dentro del cual cae la gran mayoría de los casos.
Por qué el intervalo es tan ancho
La altura de los padres es un buen predictor, pero no el único factor. Sobre ese punto de partida actúan varios elementos:
- Herencia poligénica. La talla depende de muchísimas variantes genéticas, y un hijo recibe una combinación concreta que puede situarlo por encima o por debajo del promedio parental.
- Nutrición durante el crecimiento. Es el factor ambiental más determinante, y explica buena parte del aumento de estatura observado entre generaciones.
- Salud general. Las enfermedades crónicas durante la infancia pueden afectar al crecimiento.
- Momento de la pubertad. Un inicio muy temprano acorta la fase de crecimiento previa al cierre de los cartílagos y suele reducir la talla final.
Además hay un efecto estadístico que casi nadie menciona: la regresión a la media. Los hijos de padres muy altos tienden a ser altos pero algo menos que ellos, y los de padres muy bajos algo más. La fórmula no incorpora esa corrección, así que en los extremos su centro se desvía de forma previsible.
El uso real en pediatría
En la consulta la talla diana no se usa para anunciar cuánto medirá un niño. Se usa como línea de comparación: se sitúa sobre la curva de crecimiento y se observa si la trayectoria real del niño avanza en dirección a ese rango o se aleja de él.
Un niño que crece de forma estable dentro de su carril y apunta hacia su rango familiar no plantea preguntas aunque su talla sea baja. Uno cuya trayectoria se separa claramente de lo que cabría esperar por su familia sí merece una mirada, y esa desviación es lo que la comparación permite detectar.
Dicho de otro modo: el valor de esta herramienta no está en el número que devuelve, sino en la distancia entre ese número y lo que está pasando de verdad.
Un detalle sobre las alturas que introduces
La fórmula hereda por completo el error de sus dos datos de entrada, y esos datos suelen ser declarados de memoria en lugar de medidos.
El sesgo es conocido y va casi siempre en la misma dirección: la gente redondea su propia estatura hacia arriba, y esa tendencia es más marcada cuanto más tiempo hace que no se mide. Si ambos padres suman dos centímetros de más, la talla diana sale dos centímetros alta y el intervalo entero se desplaza con ella.
Conviene tener en cuenta además que la estatura disminuye con la edad por cambios en los discos intervertebrales, así que la altura actual de un padre de sesenta años puede ser algo menor que la que tuvo a los treinta. Si la conoces de aquella época, es el dato más adecuado.
Lo que esta página no hace
- No predice la altura de un niño concreto. Devuelve el rango que sugiere la genética familiar.
- No da una cifra única. El centro se muestra, pero acompañado siempre del intervalo que le corresponde.
- No estima la talla a partir de la edad ósea ni de mediciones del propio niño; esos métodos existen y pertenecen a la consulta.
- No detecta ningún trastorno del crecimiento. Que un niño quede fuera de su rango previsto no es por sí solo un hallazgo.
- No corrige la regresión a la media en padres de talla extrema, y la página lo advierte cuando ocurre.
Preguntas frecuentes
Mi hijo ya mide más que el techo del intervalo con 14 años, ¿qué significa?
Antes que nada, que a los catorce años no ha terminado de crecer, así que la comparación todavía no es con la talla final. Superar el rango previsto no es en sí un hallazgo: alrededor de un niño de cada seis queda fuera del intervalo, que por construcción no cubre la totalidad de los casos. Lo que se mira en consulta no es la posición sino la trayectoria, y esa la tiene el pediatra en la curva de crecimiento.
Los dos somos bastante altos, ¿la fórmula se queda corta o larga con nosotros?
Tiende a quedarse larga, y el motivo es la regresión a la media. Los hijos de padres situados en un extremo de la distribución tienden a acercarse algo hacia el centro, de modo que suelen ser altos pero no tanto como sugiere el promedio parental. La fórmula de Tanner no incorpora esa corrección, así que en vuestro caso el centro del intervalo probablemente esté unos centímetros por encima de lo que acabará ocurriendo.
¿Puedo usar la altura que mi padre dice que tenía de joven?
Es preferible a su altura actual si es un dato razonablemente fiable, porque la estatura disminuye con los años por los cambios en los discos intervertebrales. El problema está en el «dice que tenía»: las alturas recordadas se redondean casi siempre hacia arriba. Si tienes una medición real de aquella época, úsala; si solo hay un recuerdo, ten presente que el intervalo completo se desplazará con él.
¿Sirve igual para gemelos o hay algo distinto?
La fórmula se aplica igual, porque solo usa la altura de los padres y el sexo, y devolverá el mismo centro para ambos. Lo interesante es lo que ocurre después: dos hermanos que comparten padres pueden acabar separados por varios centímetros, y en gemelos no idénticos eso es perfectamente esperable. Es la mejor ilustración práctica de por qué el resultado es un rango y no una cifra.
Si la nutrición influye tanto, ¿puedo hacer algo para que crezca más?
En un niño sano y bien alimentado, la respuesta honesta es que no hay mucho que añadir. La nutrición marca diferencias grandes cuando hay carencias reales, y por eso la talla media ha aumentado entre generaciones, pero por encima del umbral de una alimentación adecuada no existe un extra que sume centímetros. Los suplementos y productos que prometen crecimiento no tienen respaldo, y en la infancia conviene desconfiar especialmente de ellos.
Para leer junto a esta página
La otra página infantil de la sección, y una que usa las mismas medidas para algo que no tiene nada que ver con la salud.
Fuente y método
- Método
- Talla diana genética descrita por Tanner
- Fórmula (niño)
- (altura del padre + altura de la madre + 13) ÷ 2
- Fórmula (niña)
- (altura del padre + altura de la madre − 13) ÷ 2
- Los 13 cm
- Diferencia media aproximada de talla adulta entre hombres y mujeres
- Intervalo
- ±8,5 cm alrededor del centro; alrededor de uno de cada seis casos queda fuera
- Límites
- No corrige la regresión a la media en padres de talla extrema; hereda el error de dos alturas normalmente declaradas y no medidas
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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