FIB-4 — el índice que se calcula con datos que ya tienes en la analítica
El FIB-4 se calcula con cuatro datos que ya aparecen en cualquier analítica rutinaria: edad, AST, ALT y plaquetas. Su función es descartar fibrosis hepática avanzada sin necesidad de pruebas adicionales, y lo hace bien por abajo. Su zona intermedia, en cambio, es amplia y no permite concluir nada — ahí hacen falta otras pruebas.
Este índice sí se calcula aquí, y con motivo. A diferencia de las funciones de riesgo cardiovascular, el FIB-4 es una fórmula aritmética sencilla y verificable a simple vista: edad multiplicada por AST, dividida entre plaquetas por la raíz cuadrada de ALT. No hay coeficientes que reproducir de memoria.
Cuatro datos de tu analítica
Todos aparecen en una analítica rutinaria con hemograma y perfil hepático.
Resultado
—
El cálculo se ha hecho en tu navegador. Ninguno de estos valores se ha enviado ni guardado.
Por qué estos cuatro datos
La fórmula parece arbitraria y cada elemento tiene sentido.
- Las plaquetas descienden cuando la fibrosis avanza, porque el bazo se agranda y las retiene. Van en el denominador: menos plaquetas, más índice.
- La AST tiende a superar a la ALT conforme progresa la fibrosis, invirtiendo la relación habitual. Va en el numerador.
- La ALT va en el denominador precisamente para capturar esa inversión.
- La edad pesa porque la fibrosis avanzada es infrecuente en personas jóvenes y su probabilidad aumenta con los años.
El resultado es un índice que combina un signo indirecto de hipertensión portal —las plaquetas bajas— con el patrón enzimático característico, ponderado por edad.
Lo que hace bien y lo que no
El FIB-4 tiene un valor predictivo negativo alto: por debajo del umbral inferior, la fibrosis avanzada resulta bastante improbable. Eso es exactamente lo que se busca en un cribado de primer nivel, porque permite descartar a la mayoría sin pruebas adicionales.
Por arriba funciona peor. Un valor elevado aumenta la probabilidad pero no la confirma, y hay bastantes situaciones que lo elevan sin fibrosis.
Y en medio queda una zona intermedia amplia donde el índice sencillamente no concluye. Una proporción notable de las personas evaluadas cae ahí, y es la principal limitación práctica de la herramienta: no evita las pruebas siguientes, solo reduce cuántas hacen falta.
Cuándo el índice no vale
Como cualquier fórmula construida sobre parámetros indirectos, el FIB-4 se distorsiona cuando esos parámetros se alteran por otras causas.
- Menores de 35 años. El componente de edad hace que el índice funcione mal en este grupo, con muchos falsos positivos.
- Mayores de 65 años. Por el mismo motivo en sentido contrario, algunos proponen umbrales más altos en este grupo.
- Plaquetas bajas por otras causas. Cualquier trombopenia no hepática eleva el índice artificialmente.
- Transaminasas alteradas por ejercicio o fármacos, que modifican el numerador sin relación con el hígado.
- Hepatitis aguda, donde las transaminasas se disparan y el índice pierde sentido.
Merece la pena recordar aquí algo de la página de función hepática: el ejercicio intenso eleva la AST durante días. Un FIB-4 calculado tras una sesión dura puede salir más alto sin significar nada.
Por qué se ha vuelto tan relevante
El hígado graso asociado a factores metabólicos se ha convertido en la causa más frecuente de alteración hepática, y afecta a una proporción muy considerable de la población con obesidad o diabetes tipo 2.
La cuestión práctica es que la mayoría de esas personas no desarrollará problemas relevantes, y una minoría sí progresará a fibrosis avanzada. Estudiarlas a todas con pruebas específicas no es viable, y no estudiar a ninguna deja escapar precisamente a quienes más se beneficiarían de un seguimiento.
Ahí encaja el FIB-4: un filtro que se calcula sin coste adicional con datos que ya existen, y que descarta a la mayoría con bastante fiabilidad. Los que quedan por encima pasan a pruebas específicas, típicamente una elastografía, que mide la rigidez del hígado.
Lo que esta página no hace
- No diagnostica fibrosis hepática ni la descarta con certeza.
- No sustituye la elastografía ni otras pruebas específicas.
- No valora la causa de una alteración hepática, que puede tener orígenes muy distintos.
- No es aplicable en hepatitis aguda ni en personas con plaquetas bajas por otras causas.
- No indica tratamiento ni seguimiento, que se establecen en el ámbito clínico.
Preguntas frecuentes
Me sale por debajo del umbral bajo, ¿puedo olvidarme?
Respecto a la fibrosis avanzada, es una buena noticia: el índice tiene un valor predictivo negativo alto y por debajo de ese umbral resulta bastante improbable. Lo que no descarta es tener hígado graso, que es otra cosa: el FIB-4 no detecta la acumulación de grasa sino la fibrosis. Y si los factores metabólicos que la producen siguen ahí, el seguimiento periódico tiene sentido aunque el índice esté bajo hoy.
¿Por qué las plaquetas entran en una fórmula del hígado?
Porque descienden cuando la fibrosis avanza. Al aumentar la resistencia al flujo dentro del hígado, el bazo se agranda y retiene más plaquetas, de modo que su recuento en sangre baja. Es un signo indirecto y bastante tardío, pero disponible en cualquier hemograma. Por eso van en el denominador de la fórmula: menos plaquetas producen un índice mayor.
Me sale en la zona intermedia, ¿y ahora qué?
Esa zona es la limitación principal de la herramienta y una proporción notable de las personas evaluadas cae en ella. Significa que el índice no concluye y hacen falta pruebas adicionales, típicamente una elastografía, que mide directamente la rigidez del hígado. No es un mal resultado: es un resultado que no decide, y la decisión sobre qué hacer a continuación es clínica.
Tengo las plaquetas bajas por otro motivo, ¿sirve el índice?
Pierde bastante fiabilidad. Las plaquetas están en el denominador de la fórmula porque descienden cuando la fibrosis avanza, así que cualquier trombopenia de origen distinto —hematológica, por fármacos, o incluso el artefacto de agregación en el tubo— eleva el índice sin que exista fibrosis. Si tu recuento es bajo por una causa conocida y ajena al hígado, el FIB-4 no es la herramienta adecuada en tu caso.
Tengo 30 años y me sale alto, ¿debo preocuparme?
En menores de 35 años el índice funciona mal y produce bastantes falsos positivos, porque el componente de edad está calibrado para poblaciones de más edad y la fibrosis avanzada es infrecuente en ese grupo. Eso no significa ignorarlo, sobre todo si hay factores de riesgo, pero sí que el resultado tiene menos peso del que tendría a los sesenta. La valoración corresponde a quien tenga tu contexto completo.
Para leer junto a esta página
El ejercicio intenso eleva la AST durante días, y eso distorsiona este índice. Esa página lo explica.
Fuente y método
- Fórmula
- FIB-4 = (edad × AST) ÷ (plaquetas × √ALT), con AST y ALT en U/L y plaquetas en ×10⁹/L
- Umbrales habituales
- Por debajo de 1,30 la fibrosis avanzada resulta improbable; por encima de 2,67 la probabilidad aumenta; entre ambos, zona indeterminada
- Fundamento
- Las plaquetas descienden con la fibrosis avanzada por retención esplénica; la AST tiende a superar a la ALT al progresar; la edad pondera la probabilidad basal
- Rendimiento
- Valor predictivo negativo alto; peor rendimiento por arriba y zona intermedia amplia
- No aplicable
- Menores de 35 años, hepatitis aguda, trombopenia de otra causa y transaminasas alteradas por ejercicio o fármacos
- Límites
- No diagnostica ni sustituye la elastografía; no detecta esteatosis, solo estima fibrosis
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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