Leer la etiqueta — la ración la elige el fabricante, y ahí está la trampa
La normativa europea obliga a declarar la información nutricional por 100 gramos o 100 mililitros, precisamente para que los productos se puedan comparar entre sí. La columna «por ración» es voluntaria y el fabricante elige el tamaño de esa ración. Ahí es donde una galleta pasa a medirse en unidades y un refresco en «media botella».
La lista de ingredientes dice más que la tabla. Van en orden decreciente de cantidad, así que lo que aparece primero es lo que más pesa. Un producto cuyo segundo ingrediente es azúcar está bastante descrito antes de mirar ninguna cifra.
Los datos de la etiqueta
Introduce los valores por 100 g y la ración que consumes realmente, no la que sugiere el envase.
Resultado
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| Nutriente | Por 100 g | Tu ración | Criterio por 100 g |
|---|
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Qué obliga a declarar la normativa
La declaración nutricional obligatoria en la Unión Europea incluye siete valores, siempre por 100 gramos o 100 mililitros y en este orden:
- Valor energético
- Grasas
- De las cuales, saturadas
- Hidratos de carbono
- De los cuales, azúcares
- Proteínas
- Sal
Todo lo demás es voluntario: la fibra, las vitaminas, los minerales y la columna por ración. Hay además excepciones a la obligación de declarar, entre ellas las bebidas con más de 1,2 por ciento de alcohol y los alimentos no envasados, lo que explica que en una botella de vino no encuentres la tabla.
Una consecuencia práctica poco conocida: si un producto declara fibra, es porque ha querido. Que no aparezca no significa que no tenga.
La lista de ingredientes y lo que revela
Es la parte más informativa y la que menos se mira. Tres reglas que la hacen legible:
- Orden decreciente de cantidad. El primer ingrediente es el que más pesa. Si el azúcar aparece en segundo o tercer lugar, el producto es mayoritariamente eso.
- Los alérgenos van destacados, normalmente en negrita, dentro de la propia lista.
- La regla QUID. Cuando un ingrediente se menciona en el nombre o se destaca en la imagen, hay que indicar su porcentaje. Es lo que permite descubrir que unas galletas «con chocolate» llevan un ocho por ciento.
Un truco útil con los azúcares: los fabricantes pueden repartirlos entre varias denominaciones —azúcar, jarabe de glucosa, dextrosa, melaza, concentrado de zumo— de modo que cada una aparece más abajo en la lista de lo que le correspondería si estuvieran sumadas. La tabla nutricional sí los suma todos.
Los criterios por 100 gramos
Estas referencias se usan en las guías de etiquetado para calificar un contenido como alto o bajo, y permiten valorar un producto sin comparar con nada.
| Nutriente | Contenido bajo | Contenido alto |
|---|---|---|
| Grasas | ≤ 3 g | > 17,5 g |
| Saturadas | ≤ 1,5 g | > 5 g |
| Azúcares | ≤ 5 g | > 22,5 g |
| Sal | ≤ 0,3 g | > 1,5 g |
Con una salvedad importante: estos criterios están pensados para alimentos que se consumen en cantidades apreciables. Aplicarlos tal cual a productos que se usan en pequeñas dosis —especias, salsas, levadura— produce alarmas sin sentido.
Las declaraciones y lo que no significan
| Declaración | Qué significa realmente |
|---|---|
| Sin azúcares añadidos | No se ha añadido azúcar, pero puede contener los propios del alimento en cantidad |
| Bajo en grasa | Cumple un umbral concreto; puede llevar bastante azúcar |
| Light o ligero | Reducido al menos un 30 % respecto al producto de referencia, que puede ser muy calórico |
| Fuente de fibra | Supera un umbral mínimo, no que sea especialmente rico |
| Natural o artesano | Sin definición nutricional; no aporta información |
| Sin aceite de palma | Nada dice sobre el resto de la composición |
Las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables están reguladas y solo pueden usarse las autorizadas, con condiciones definidas. Eso las hace veraces, no relevantes: un producto puede cumplir varias y seguir siendo una mala elección.
Lo que esta página no hace
- No califica productos como buenos o malos. Convierte cifras y aplica los criterios publicados.
- No sustituye la lista de ingredientes, que suele decir más que la tabla.
- No valora aditivos, que están autorizados y evaluados por su propia vía.
- No calcula el Nutri-Score, que tiene su propia página y su propia discusión.
- No aborda alérgenos más allá de señalar que van destacados en la lista.
Preguntas frecuentes
¿Por qué unos productos ponen los datos por ración y otros no?
Porque la columna por ración es voluntaria: lo obligatorio es la información por 100 gramos o 100 mililitros, precisamente para que los productos se puedan comparar entre sí. Cuando aparece la columna por ración, el tamaño lo decide el fabricante, y ahí está el margen: raciones pequeñas hacen que cualquier cifra parezca razonable. La comparación honesta entre dos productos es siempre por 100 gramos.
Pone «sin azúcares añadidos» y la tabla declara 12 g de azúcares, ¿es un engaño?
No es un engaño sino dos cosas distintas. La declaración significa que no se ha añadido azúcar durante la elaboración, y la tabla recoge todos los azúcares presentes, incluidos los propios del alimento. Un zumo o una compota sin azúcar añadido declaran los de la fruta. Lo que conviene saber es que, a efectos de las referencias de azúcares libres, los del zumo sí cuentan aunque no se hayan añadido.
¿Qué significa exactamente «light»?
Que el producto tiene al menos un treinta por ciento menos de algún nutriente respecto a un producto de referencia comparable. La trampa está en cuál es esa referencia: una mayonesa light sigue siendo una mayonesa, y un treinta por ciento menos de mucho puede seguir siendo bastante. Además la reducción puede ser de grasa, de azúcar o de energía, y la etiqueta debe especificar de qué. Mirar la cifra por 100 gramos resuelve la duda en un segundo.
Si un producto no declara fibra, ¿es que no tiene?
No se puede deducir. La fibra no está entre los siete valores de declaración obligatoria, así que aparece solo si el fabricante decide incluirla, y es habitual que la incluyan precisamente los productos que tienen bastante. Su ausencia no informa en ninguna dirección. Para hacerse una idea, la lista de ingredientes ayuda más: si el primero es harina integral o hay legumbres, habrá fibra.
Los ingredientes llevan cinco tipos de azúcar distintos, ¿por qué?
Es una práctica conocida y tiene una lógica: como los ingredientes se listan en orden decreciente de cantidad, repartir el azúcar entre varias denominaciones —azúcar, jarabe de glucosa, dextrosa, melaza, concentrado de zumo— hace que cada una aparezca más abajo de lo que le correspondería si estuvieran sumadas. La tabla nutricional no permite ese reparto: ahí los azúcares van sumados en una sola cifra.
Para leer junto a esta página
El Nutri-Score intenta resumir toda esta tabla en una letra. Esa página explica cómo y qué se pierde por el camino.
Fuente y método
- Declaración obligatoria
- Energía, grasas, saturadas, hidratos, azúcares, proteínas y sal, por 100 g o 100 ml, en ese orden
- Voluntario
- Columna por ración, fibra, vitaminas y minerales
- Excepciones
- Bebidas con más de 1,2 % de alcohol y alimentos no envasados, entre otras
- Lista de ingredientes
- Orden decreciente de cantidad; alérgenos destacados; regla QUID de porcentaje cuando el ingrediente se menciona o destaca
- Criterios por 100 g
- Grasas ≤3 g bajo y >17,5 g alto · Saturadas ≤1,5 g y >5 g · Azúcares ≤5 g y >22,5 g · Sal ≤0,3 g y >1,5 g
- Límites
- No califica productos ni valora aditivos; los criterios no aplican bien a alimentos consumidos en dosis muy pequeñas
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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