Metabolismo basal — tres ecuaciones para un número que nadie ha medido
La tasa metabólica basal es la energía que consume el cuerpo en reposo absoluto. Medirla de verdad requiere calorimetría; lo que hacen estas ecuaciones es estimarla a partir de peso, altura, edad y sexo. Aciertan bien de media y pueden equivocarse varios cientos de kilocalorías en una persona concreta.
Esto no es lo que gastas al día. El metabolismo basal es solo la parte en reposo, aunque suele ser la mayor. Para el gasto total hay que multiplicarlo por un factor de actividad, y eso lo hace la calculadora de calorías diarias.
Tus datos
El porcentaje de grasa es opcional y activa una cuarta ecuación distinta a las demás.
Resultado
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| Ecuación | TMB | Cuándo se prefiere |
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Las ecuaciones
| Ecuación | Qué usa | Comentario |
|---|---|---|
| Mifflin-St Jeor (1990) | Peso, altura, edad, sexo | La más recomendada actualmente para población general |
| Harris-Benedict revisada | Peso, altura, edad, sexo | La clásica, revisada en 1984; tiende a dar valores algo más altos |
| Katch-McArdle | Solo masa magra | No distingue sexo: la diferencia ya está en la composición corporal |
La tercera merece un comentario. Al usar únicamente la masa libre de grasa, prescinde del sexo como variable: la razón por la que hombres y mujeres tienen distinta TMB a igual peso es sobre todo que tienen distinta composición corporal, y esa ecuación lo captura directamente.
Su ventaja teórica es real, y depende de que el porcentaje de grasa que introduzcas sea bueno. Si viene de una estimación con varios puntos de error, la ventaja se pierde.
De qué se compone el gasto en reposo
Sorprende a quien espera que el músculo domine la cifra. La mayor parte del gasto basal corresponde a los órganos internos: hígado, cerebro, corazón y riñones consumen muchísimo por unidad de masa, bastante más que el músculo en reposo.
El músculo pesa mucho y gasta poco cuando no se usa. De ahí una consecuencia práctica que contradice una idea muy repetida: ganar masa muscular aumenta el gasto en reposo, y ese aumento es modesto, no el motor que a veces se sugiere. Lo que sí aumenta el gasto de forma apreciable es el ejercicio en sí, no el tejido en reposo.
Eso explica también por qué el gasto basal desciende con la edad: se pierde masa magra, y con ella parte del tejido que consume.
Por qué el margen es tan amplio
Las ecuaciones se construyeron ajustando datos de calorimetría sobre grupos de personas. Predicen bien el promedio del grupo, y a nivel individual la dispersión es considerable.
Entre las causas de esa variación:
- La proporción entre masa magra y grasa, que dos ecuaciones no ven.
- El tamaño relativo de los órganos, que varía entre personas.
- La función tiroidea, que modula directamente el gasto.
- Factores genéticos poco caracterizados.
- Adaptaciones a restricciones previas, que pueden reducir el gasto por debajo de lo predicho.
Por eso el uso razonable de esta cifra es como punto de partida ajustable: se empieza por la estimación y se corrige según lo que ocurre en la práctica, no al revés.
Lo que esta calculadora no hace
- No mide tu metabolismo: lo estima con ecuaciones ajustadas a poblaciones.
- No da el gasto diario total, para lo que hay otra calculadora aquí.
- No propone planes de alimentación ni objetivos calóricos.
- No detecta alteraciones metabólicas, que requieren valoración.
Preguntas frecuentes
¿Cuál de las tres ecuaciones es más fiable?
Para población general, Mifflin-St Jeor es la que suele recomendarse, porque se ajustó sobre datos más recientes que la clásica de Harris-Benedict y tiende a acertar algo mejor. Katch-McArdle puede superarlas si dispones de un porcentaje de grasa fiable, porque usa directamente la masa magra. Si esa cifra es una estimación con varios puntos de error, la ventaja desaparece.
¿Por qué Katch-McArdle no pregunta el sexo?
Porque la diferencia de metabolismo basal entre hombres y mujeres a igual peso se explica en buena parte por la distinta composición corporal, y esa ecuación ya la incorpora al usar solo la masa libre de grasa. Las otras dos incluyen el sexo precisamente porque no conocen la composición y necesitan una variable que la aproxime.
¿Ganar músculo dispara mi metabolismo?
Lo aumenta de forma modesta, no como a veces se sugiere. La mayor parte del gasto en reposo corresponde a los órganos internos —hígado, cerebro, corazón y riñones— que consumen mucho por unidad de masa. El músculo pesa bastante y gasta poco cuando no se usa. Lo que sí eleva el gasto de forma apreciable es el ejercicio en sí, no el tejido en reposo.
Mi resultado no encaja con lo que como y peso, ¿por qué?
Es esperable con cierta frecuencia. Las ecuaciones predicen bien el promedio de un grupo y pueden desviarse alrededor de un diez por ciento en una persona concreta, por diferencias en composición corporal, tamaño de órganos, función tiroidea, factores genéticos y adaptaciones a restricciones previas. El uso razonable es tomarlo como punto de partida y ajustar según lo que pasa en la práctica.
¿El metabolismo baja con la edad?
El gasto basal desciende, y buena parte de ese descenso se explica por la pérdida de masa magra más que por un cambio del metabolismo en sí. Las ecuaciones lo recogen incluyendo la edad como variable. Es una de las razones por las que mantener masa muscular con los años tiene efectos que van más allá de la fuerza.
Para leer junto a esta página
El gasto total sale de multiplicar esta cifra por un factor de actividad.
Fuente y método
- Mifflin-St Jeor
- 10 × peso + 6,25 × altura − 5 × edad, más 5 en hombres o menos 161 en mujeres
- Harris-Benedict revisada
- Versión de 1984 de la ecuación original de 1919
- Katch-McArdle
- 370 más 21,6 por la masa libre de grasa en kilos; no incluye el sexo como variable
- Margen
- Alrededor de un 10 % de desviación individual respecto a la calorimetría
- Composición del gasto
- Predominan los órganos internos sobre el tejido muscular en reposo
- Límites
- No mide, estima; no proporciona el gasto diario total ni detecta alteraciones metabólicas
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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