IMC en niños — calcula el número y se detiene ahí, a propósito
Esta calculadora hace el cálculo y se detiene ahí. En la infancia, el IMC no se compara con umbrales fijos como en el adulto: se lee en curvas por edad y sexo, porque la composición corporal cambia continuamente durante el crecimiento. La cifra suelta, sin esa curva, no significa nada.
Aquí no se calculan percentiles. Requieren las tablas de referencia completas, y cuál se usa varía. Esta página da el IMC para que puedas llevarlo a la consulta o situarlo en la curva que utilice tu pediatra, que es donde adquiere significado.
Datos del niño o niña
Peso y altura medidos, no recordados. En niños pequeños la diferencia es apreciable.
Resultado
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El cálculo se ha hecho en tu navegador. Ninguno de estos valores se ha enviado ni guardado.
Por qué en la infancia es distinto
La fórmula es la misma que en adultos: peso dividido entre el cuadrado de la altura. Lo que cambia por completo es la interpretación.
Durante el crecimiento, la proporción de grasa corporal varía de forma sistemática con la edad. Aumenta en el primer año, desciende durante la primera infancia, vuelve a subir alrededor de los seis años y cambia de nuevo con la pubertad, de forma distinta en niños y niñas.
Eso significa que un IMC de 18 puede ser bajo, normal o alto según la edad y el sexo. Aplicar los umbrales del adulto —25 para sobrepeso, 30 para obesidad— a un niño no tiene ningún sentido: son valores construidos sobre una población adulta con una composición corporal estable.
De ahí que en pediatría el IMC se exprese en percentiles o en desviaciones estándar respecto a una población de referencia de la misma edad y sexo, y no como una cifra absoluta.
Por qué esta página no calcula el percentil
Por dos razones, y la segunda es la que más pesa.
La primera es técnica: obtener un percentil exige las tablas de referencia completas, con sus parámetros para cada edad y sexo. No es un cálculo que se pueda aproximar sin ellas.
La segunda es que no hay una única referencia. En España conviven varias, procedentes de estudios distintos y de épocas distintas, y el percentil que sale para un mismo niño cambia según cuál se aplique. Dar un número sin decir de qué curva procede sería dar una falsa precisión.
Comprobación pendiente en la próxima revisión: qué referencias de crecimiento se recomiendan actualmente en España y en qué rangos de edad se aplica cada una.
Lo que sí conviene saber
- La trayectoria pesa más que el punto. Un niño en un percentil bajo que crece de forma estable suele preocupar menos que uno que se desvía de su propio carril.
- El IMC no distingue composición corporal, tampoco en la infancia: un niño con mucha masa muscular puede salir alto.
- El estirón puberal desordena la lectura de forma temporal, porque peso y altura no crecen al mismo ritmo.
- Las mediciones caseras tienen error, y en niños pequeños ese error pesa proporcionalmente más.
- El seguimiento en las revisiones es lo que da sentido a todo lo anterior.
Y algo que conviene decir con claridad: esta calculadora no propone dietas ni objetivos de peso para ningún niño. Cualquier intervención sobre la alimentación en la infancia se plantea en consulta, porque el crecimiento está en curso y las restricciones tienen consecuencias propias.
Lo que esta calculadora no hace
- No calcula percentiles ni desviaciones estándar.
- No clasifica en bajo peso, sobrepeso ni obesidad.
- No propone dietas ni objetivos de peso.
- No sustituye el seguimiento pediátrico, que es donde el número cobra sentido.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no me da el percentil?
Por dos motivos. El técnico es que un percentil requiere las tablas de referencia completas con sus parámetros por edad y sexo, y no se puede aproximar sin ellas. El de fondo es que no hay una única referencia: en España conviven varias, y el percentil de un mismo niño cambia según cuál se aplique. Dar un número sin decir de qué curva procede sería una falsa precisión.
¿Puedo usar los umbrales de adulto, 25 y 30?
No tienen sentido en la infancia. Esos valores se construyeron sobre una población adulta con composición corporal estable, mientras que en el crecimiento la proporción de grasa varía de forma sistemática con la edad: sube en el primer año, baja en la primera infancia, vuelve a subir hacia los seis años y cambia otra vez con la pubertad, de forma distinta según el sexo.
El IMC de mi hijo ha subido este año, ¿debo preocuparme?
Un cambio en un año dice poco por sí solo, sobre todo alrededor de la pubertad, cuando peso y altura no crecen al mismo ritmo y la lectura se desordena de forma temporal. Lo que se valora en consulta es la trayectoria completa en las curvas: un niño que se desvía de su propio carril orienta más que una cifra concreta en un momento dado.
¿A partir de qué edad se aplica el IMC de adulto?
A partir de los dieciocho años, cuando la composición corporal se ha estabilizado y los umbrales fijos tienen sentido. Entre los dieciséis y los dieciocho la transición es gradual y las referencias pediátricas siguen siendo las adecuadas. Esta calculadora acepta hasta los diecisiete años por ese motivo.
¿Sirve para decidir si mi hijo debe hacer dieta?
No, y conviene ser explícito. Esta calculadora no propone dietas ni objetivos de peso para ningún niño. Cualquier intervención sobre la alimentación en la infancia se plantea en consulta, porque el crecimiento está en curso y las restricciones alimentarias en esa etapa tienen consecuencias propias que hay que valorar.
Para leer junto a esta página
La talla diana es la otra referencia familiar que se usa en el seguimiento del crecimiento.
Fuente y método
- Fórmula
- La misma que en adultos: peso en kilos dividido entre el cuadrado de la altura en metros
- Interpretación
- En menores de 18 años se expresa en percentiles o desviaciones estándar por edad y sexo, no con umbrales fijos
- Motivo
- La proporción de grasa corporal varía de forma sistemática durante el crecimiento y difiere entre sexos
- Percentiles
- No se calculan aquí: requieren tablas de referencia completas y en España conviven varias
- Seguimiento
- La trayectoria en las curvas informa más que un valor aislado
- Límites
- No clasifica, no propone dietas ni objetivos de peso, y no sustituye el seguimiento pediátrico
- Publicado
- 30 de agosto de 2026
- Última revisión
- 30 de agosto de 2026
- Próxima revisión
- febrero de 2027
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